semillas de yoga #25 – Practicar en casa – 2/ ¿Qué hago?

Hay muchos enfoques para construir una secuencia, ¡así que esta es una pregunta bien legítima! Si asistes regularmente a clase con alguien, tu cuerpo probablemente ya ha internalizado algunas de sus secuencias. Un enfoque podría ser dejar que tu cuerpo te lleve. Es fácil que recuerde mucho más que tu mente. Así es como empecé yo a practicar en casa. :) También podrías decidir antes qué es lo que vas a hacer, basándote en cómo te sientes o en algún área en la que te estés concentrando a largo plazo. Comienza tu sesión conectándote con tu respiración, hazla equilibrada incluyendo los cinco movimientos de la columna vertebral -flexión hacia delante, extensión, flexión lateral, torsión y elongación (este debería estar presente de manera transversal, en todo lo demás)- y termina con una relajación e integración tumbándote en el suelo (savasana). Si estás trabajando sobre un asana, puedes enfocar sus partes componentes en los asanas previos, empezando con lo más asequible. Procuro dar indicaciones en mis clases para que sepás para qué hacemos cada cosa. Mi intención es que, con el tiempo, puedas jugar con estas piezas y combinarlas de maneras diferentes. ¡Prueba! Puede que te sorprenda lo mucho que ya tienes in-corpo-rado.

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.

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semillas de yoga #14 – Especial y sutil: la respiración

La práctica de pranayama más básica consiste en observar la respiración. “Básica”, y no “sencilla”, porque es la base sobre la cual podemos desarrollar otras prácticas y también porque observar la respiración no es tarea sencilla. Por una parte, en cuanto dirigimos la atención sobre ella, la respiración tiende a cambiar. El primer desafío consiste en permitir que la respiración sea tal y como es mientras somos conscientes de ella. Igual que otras funciones corporales como el latir del corazón o la digestión, la respiración cambia automáticamente dependiendo de nuestro estado. Lo que hace especial a la respiración es el hecho de que es la única función corporal que también podemos dirigir hasta un cierto punto. Por todo esto, es un punto de encuentro entre el cuerpo, la mente y nuestras emociones o energía. Para algunas personas observar la respiración es incómodo e incluso perturbador. Esto puede ser desconcertante, dado que siempre se sugiere observar la respiración para calmarse. Y a largo plazo, esto funciona, pero mientras llegamos ahí merece la pena ser muy dulce con nosotros mismos. Nos estamos acercando a un aspecto central de nuestra manera de estar en la vida y, al hacerlo, nos encontramos con cosas que puede que no notemos habitualmente. Imagina que tu respiración es un pájaro sobre una rama. Si eres demasiado descarado en tu manera de observar, puede que levante el vuelo. Observa con suavidad, con amabilidad, libre de expectativas y demandas, haz una pausa si lo necesitas y vuelve a la práctica cuando te sientas preparadE. Observa casi como una pregunta: “¿Puedo?”. Y respeta todo el tiempo que necesitéis para conoceros mutuamente.

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.

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semillas de yoga #6 – postura sobre los hombros y arado: dar espacio a la respiración

La respiración se adapta a las distintas posturas del cuerpo, pero si sentimos que no podemos respirar, entonces necesitamos retroceder. No tiene nada de particular que nos resulte difícil respirar en la postura sobre los hombros (sarvangasana) y el arado (halasana). Como en cualquier inversión, el peso del contenido abdominal está apoyado en el diafragama, haciendo la inhalación más costosa. Así que: ¡fantástico para fortalecer el diafragma! Sin embargo, si dejamos que el peso de la pelvis y las piernas simplemente caiga, acortará nuestra columna vertebral y la parte de delante del tronco, y no tendremos espacio para que entre el aire. Presionando los hombros y los brazos en el suelo sentiremos una elongaci¡on del tronco hacia arriba. Utilizando los músculos troncales que rodean la cintura para ceñir nuestro centro podemos elevar la pelvis separándola de nuestra caja torácica y dando espacio a nuestros pulmones. En la postura del arado esto también prevendrá un estiramiento excesivo de la zona lumbar, ya que nuestra columna vertebral está sostenida más cerca de su forma neutral. Lo primero es lo primero, y si soy un ser viviente, ¡respirar es, sin duda, lo primero de la lista!

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.