semillas de yoga #23 – Flexibilidad y fuerza

Mi lema desde que empecé a enseñar yoga ha sido

Tu cuerpo, tu mente y tú – un equilibrio entre flexibilidad y fuerza, voluntad y entrega, concentración y expansión.

Estaba escuchando el último podcast de Yogalandel último podcast de Yogaland en el que Andrea Ferretti habla con Jason Crandell (Estos son mis favoritos. Si entiendes inglés, pincha en el link y mira a ver qué te parece la serie. ¡Te la recomiendo encarecidamente!) y me recordó el proceso que me alejó de un enfoque de flexibilidad-flexibilidad-y-más-flexibilidad hacia desarrollar también la fuerza. Después de un accidente me dolía la articulación sacroilíaca. Una profesora en aquel tiempo estaba animándome a estirarme más y más con la idea de que eso me quitaría los dolores, pero esto no funcionaba. Más tarde descubrí que mi articulación SI estaba inestable y que lo que realmente necesitaba era fuerza para sostenerla.

Un músculo funcional es un músculo con tono. Eso quiere decir que es capaz de contraerse y relajarse, con un rango amplio entre los dos extremos. Una práctica saludable incluye una receta equilibrada de concentración isométrica (el músculo se contrae sin generar movimiento), contracción concentrica (el músculo se contrae atrayendo sus extremos el uno hacia el otro), contracción excéntrica (el músculo se contrae mientras sus extremos se alejan el uno del otro – imagínate que te sientas mientras a la vez resistes el tirón de la gravedad, como a cámara lenta), estiramiento y aflojar. A mi entender, el objetivo último del yoga es la integración. Comenzar con lo físico no solo nos aporta una funcionalidad saludable, sino que nos ayuda a acceder a la integración y la ecuanimidad al nivel más sutil de la psique.

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.

Visita el índice de Semillas de Yoga para ir directamente a lo que te interesa.

semillas de yoga #19 – Moldear la mente

Michal Lassmann, que participa en mis clases me dijo el otro día que se había dado cuenta de que el yoga estaba cambiando como funcionaba su mente y que había encontrado un artículo interesante que explicaba este fenómeno. El hatha yoga, que realmente significa cualquier yoga físico, puede moldear nuestra mente de muchas maneras:

  •  Estamos dedicando un espacio y un tiempo a entrar en relación con nosotrEs mismEs, construyendo gradualmente un hogar interno estable y nutritivo. Como resultado podemos ser menos dependientes y más sanamente interdependientes en nuestra relación con el entorno.
  •  Nos entrenamos en estar aquí y ahora, que son las únicas coordinadas en las que podemos sentir el gozo de estar vivEs.
  •  Aprendemos a reconocer el bienestar, que puede ser mejor brújula que una lista de ventajas/desventajas para tomar determinadas decisiones.
  •  Nos sometemos a desafíos mientras mantenemos una respiración calmada y regular, entrenando nuestra ecuanimidad en situaciones intensas (más sobre este tema en el artículo mencionado anteriormente).
  •  Nos colocamos en el espacio dinámico entre potencial y limitación y aprendemos a integrar la inspiración para ir más allá con la aceptación de lo que es.
  •  Practicamos enfocar la atención, de manera que podamos dirigir la mente dónde necesitemos, igual que las partes de nuestro cuerpo.
  •  Al distribuir la atención por el cuerpo y enfocar puntos concretos desarrollamos plasticidad entre nuestra atención panorámica y detallada y la habilidad de movernos entre las dos como con un zoom para entrar y salir de distintos aspectos de la vivencia. Como resultado de esta plasticidad aprendemos a hacernos conscientes, no solo de lo que es más intenso, sino de la imagen completa, lo cual es muy útil cuando nos encontramos en circunstancias complicadas que no podemos cambiar.
  •  Al prestar atención a nuestra respiración/sensaciones corporales, emociones/energía y mente, aprendemos sobre como se conectan entre sí y ganamos en libertad para salir de estados que tienden a retroalimentarse.

¡Ahora tienes tú la palabra! ¿De qué maneras se moldea tu mente con tu práctica de hatha yoga?

¡Gracias Ruta por la siguiente contribución! – “Quizás es el lado derecho porque el corazón está en el lado izquierdo y tampoco queremos aplastarlo. Queremos tener un corazón abierto y amoroso, y no un corazón oprimido.”

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.

Visita el índice de Semillas de Yoga para ir directamente a lo que te interesa.

semillas de yoga #2 – dificultad

UnE de mis alumnEs la semana pasada estaba tomando la segunda clase de su vida. Al final le pregunté “¿Qué tal?”. La respuesta:

“Ha sido difícil, pero no imposible.”

Me impresionó y me inspiró esta breve declaración. Desde luego que difícil no es lo mismo que imposible. Sin embargo, juzgando por lo a menudo que abandonamos cosas que nos resultan difíciles, podría parecer que son sinónimos. No pretendo promover el meterse en peleas con la vida, pero hay algunas experiencias que a lo mejor solo llegan acompañadas de una cierta dificultad. La capacidad de aceptar esta dificultad con ecuanimidad, sin pelear, pero también sin hacer como si nada, convierte muchas cosas que nos pueden estar apeteciendo en completamente posibles.

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.