semillas de yoga #7 – progreso

El progreso es un movimiento que nos acerca a un destino. Con lo cual, depende de hacia qué estamos orientados. Cuando empezamos a practicar, la mayor parte de nosotros medimos nuestro progreso en términos espaciales (llegar más abajo con la cabeza, estirar más las piernas). Más tarde o más temprano este progreso se detendrá, bien debido a limitaciones anatómicas o porque hemos alcanzado el máximo posible, ¡pero hay otras muchas posibilidades! El progreso se podría medir en términos de tiempo (mantener el asana más tiempo o practicar durante un tiempo determinado). Se podría medir en términos del número y variedad de asanas que practicamos. Se podría medir en términos de la regularidad con la que practicamos. Se podría medir en términos de lo presentes que estamos mientras practicamos – ¡o lo conscientes que somos de lo no presente que estamos mientras practicamos! Se podría medir en términos del tiempo que llevamos practicando a pesar interrupciones, lesiones o simplemente perder el hilo. Practicar supone progresar. Cada día que practicamos, progresamos, es inevitable. Poco a poco, la práctica va revelando aspectos de sí misma hacia los que no podríamos haber apuntado, porque no podíamos ni imaginarlos. Progresar también puede ser seguir nuestro camino en el yoga, sea el que sea, tome la forma que tome, y entregarnos completamente según nos lleva a partes desconocidas de nuestra naturaleza.

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.

semillas de yoga #6 – postura sobre los hombros y arado: dar espacio a la respiración

La respiración se adapta a las distintas posturas del cuerpo, pero si sentimos que no podemos respirar, entonces necesitamos retroceder. No tiene nada de particular que nos resulte difícil respirar en la postura sobre los hombros (sarvangasana) y el arado (halasana). Como en cualquier inversión, el peso del contenido abdominal está apoyado en el diafragama, haciendo la inhalación más costosa. Así que: ¡fantástico para fortalecer el diafragma! Sin embargo, si dejamos que el peso de la pelvis y las piernas simplemente caiga, acortará nuestra columna vertebral y la parte de delante del tronco, y no tendremos espacio para que entre el aire. Presionando los hombros y los brazos en el suelo sentiremos una elongaci¡on del tronco hacia arriba. Utilizando los músculos troncales que rodean la cintura para ceñir nuestro centro podemos elevar la pelvis separándola de nuestra caja torácica y dando espacio a nuestros pulmones. En la postura del arado esto también prevendrá un estiramiento excesivo de la zona lumbar, ya que nuestra columna vertebral está sostenida más cerca de su forma neutral. Lo primero es lo primero, y si soy un ser viviente, ¡respirar es, sin duda, lo primero de la lista!

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.

semillas de yoga #5 – meditar o no meditar

La clave para meditar es hacerlo :) ¡Por supuesto, asumiendo que sintamos esa inclinación o tengamos curiosidad por probar! A menudo puede parecer que simplemente estamos ahí sentados en nuestro estado habitual de pensamiento, y que eso nada tiene que ver con meditar, pero la diferencia es que estamos dándonos cuenta de cómo es, lo estamos conociendo. En nuestra práctica física podemos ver las partes de nuestro cuerpo y tenemos sensaciones que nos guían. Al meditar no tenemos estas maneras tan directas de saber en qué “posición” estamos, así que necesitamos desarrollar la sensibilidad para percibir a nuestra mente y sus procesos. Esto solo podemos hacerlo practicando. Cada segundo que pasamos sentados orientados a meditar es parte de este desarrollo. El camino está lleno de curvas, montes, espirales…

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.

semillas de yoga #4 – todo o nada

Es todo un desafío practicar solo 15 minutos si estamos acostumbrados a 60. O evitar todos los planos inclinados y los perros boca abajo porque nos duelen las muñecas. O sentarnos a meditar sabiendo de antemano que va a ser un no parar. Así que a menudo evitamos el desafío de experimentarnos haciendo menos de lo que pensamos que deberíamos… Cuando esto pasa, la imposibilidad de hacer lo que “deberíamos” no nos deja hacer lo que podemos. Un poco de yoga nos da más que nada de yoga y poniendo consciencia a nuestro estado mental, sea el que sea, seguimos desarrollando nuestra capacidad para meditar. Además, es una gran oportunidad para practicar la aceptación y enfocarnos en lo que es posible en lugar de que nos arrastre lo que no lo es.

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.

semillas de yoga #3 – menstruación e inversión

“Debería no hacer inversiones cuando tengo la regla?” La menstruación está gobernada por apana vayu, la energía de la excreción. Cuando ponemos la pelvis boca abajo, la gravedad funciona en contra de esta acción. Al ir en contra de lo que nuestro cuerpo está intentando hacer puede que el cuerpo se esfuerce más en expulsar, contrayéndose. Tengo que reconocer que, como principiante, hice inversiones de todas maneras, sin efectos adversos de los que sea consciente. Según fui profundizando en mi práctica empecé a no tener ganas de hacer inversiones, o cualquier cosa intensa, durante la regla. En cambio, me apetece una práctica suave cerca de la tierra, centrada en mis caderas, estirar el abdomen y soltar con suavidad mi zona sacroilíaca. Creo que uno de los sentidos de practicar consiste en sensibilizarnos a las necesidades de nuestro cuerpo. Sin asumir riesgos excesivos, hacer algo para saber cómo se siente puede ser parte de este proceso, de manera que elijamos conscientemente como resultado de la experiencia.

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.

semillas de yoga #2 – dificultad

UnE de mis alumnEs la semana pasada estaba tomando la segunda clase de su vida. Al final le pregunté “¿Qué tal?”. La respuesta:

“Ha sido difícil, pero no imposible.”

Me impresionó y me inspiró esta breve declaración. Desde luego que difícil no es lo mismo que imposible. Sin embargo, juzgando por lo a menudo que abandonamos cosas que nos resultan difíciles, podría parecer que son sinónimos. No pretendo promover el meterse en peleas con la vida, pero hay algunas experiencias que a lo mejor solo llegan acompañadas de una cierta dificultad. La capacidad de aceptar esta dificultad con ecuanimidad, sin pelear, pero también sin hacer como si nada, convierte muchas cosas que nos pueden estar apeteciendo en completamente posibles.

Gracias a todEs mis alumnEs de Yoga Hub Berlin que me inspiran con su práctica.